Existe una creencia muy común de que debemos esperar a que a nuestros hijos les salgan todos sus dientes definitivos (alrededor de los 12 años) para llevarlos al ortodoncista. Sin embargo, en muchos casos, esperar tanto tiempo puede hacer que el tratamiento sea más largo, doloroso o incluso requiera cirugías.
Aquí es donde entra la **ortopedia maxilofacial**, una especialidad de la odontología enfocada en guiar y corregir el crecimiento de los huesos de la boca y la cara mientras el niño aún está creciendo.
¿Cuál es la diferencia entre Ortodoncia y Ortopedia?
Es muy sencillo: la **ortodoncia** se enfoca en mover los *dientes* cuando estos ya están chuecos o mal posicionados. Por su parte, la **ortopedia** trabaja con los *huesos* (el maxilar superior y la mandíbula). Si un hueso está creciendo muy lento, muy rápido, o de forma asimétrica, usamos aparatos especiales para redirigir ese crecimiento antes de que el hueso se endurezca por completo al final de la pubertad.
Señales de alerta que debes observar en tu hijo
Como papás, hay ciertos hábitos o rasgos físicos que nos indican que es momento de una valoración:
- **Respiración bucal:** Si tu hijo duerme con la boca abierta o ronca.
- **Mordida cruzada o invertida:** Si al cerrar la boca, sus dientes inferiores muerden por delante de los superiores.
- **Hábito de chuparse el dedo:** Si continúa haciéndolo después de los 4 años.
- **Falta de espacio evidente:** Dientes que están brotando muy encimados.
La edad ideal para la primera consulta
La Asociación Americana de Ortodoncia recomienda que todos los niños tengan su primera evaluación con un ortodoncista a más tardar a los **7 años**. A esta edad, aunque tienen dientes de leche y permanentes mezclados, ya podemos detectar anomalías en el desarrollo de sus maxilares y actuar a tiempo.
¿Quieres que revisemos el crecimiento de tu pequeño?
En una revisión rápida y sin molestias podemos verificar el desarrollo de su mordida de manera honesta.
Consultar con el Dr. Alberto